Los hábitos diarios de las personas más exitosas del mundo

Si pasas algún tiempo leyendo en internet, encontrarás que esta palabra aparece una y otra vez: "motivación". Cómo sentirse motivado, cómo motivarse a sí mismo, cómo se motivan las personas, entre otros.  

Estas no son cosas irrazonables para preguntarse. La pregunta esencial aquí es ¿cómo se pasa de una situación de vida particular a otra? Se requieren algunos cambios o adiciones en la vida, ¿no es así?

Por supuesto, la forma más directa de tomar decisiones de vida es educarse a sí mismo. Aunque algunas personas podrían aún vincular esto con la motivación.

Sin embargo, el problema con la motivación, es que cambia la responsabilidad de estos cambios a algo que no sea la persona misma. La motivación es algo que en algún momento surge en tí, ya sea por algo que lees, miras o escuchas. Es lo dado por alguna otra sustancia o circunstancia exterior.

Seguramente es posible automotivarse, pero ¿acaso no es terriblemente agotador tener que encontrar constantemente las razones o causas de acción?

Si hay algo que todas las personas exitosas comparten es el hábito. El hábito es similar a la motivación, ya que te impulsa a trabajar, pero mientras que la motivación puede ser fugaz, el hábito es intrínsecamente constante. Un hábito es algo en lo que trabajas todos los días hasta que ya no tienes que pensarlo más. El cambio en una persona viene de la consistencia; y la motivación, aunque ocasionalmente es útil, no es una herramienta real para el cambio. Los hábitos sí lo son.

Pero ¿cómo construir un hábito? Y,  ¿qué tipo de hábitos debe uno usar?

Cómo iniciar un nuevo hábito

Hay tres factores que inculcan y mantienen un hábito, bueno o malo:

·       Recordatorio

·       Rutina

·       Recompensa

O para decirlo de otra manera, habrá una señal que inicia el hábito, el hábito mismo y luego la recompensa que obtienes al hacerlo.

Entonces, por ejemplo, si tienes el hábito de lavarte la cara todos los días, el recordatorio puede ser que siempre la laves después de cepillarte los dientes. La recompensa se convierte en que te puedes sentir limpio. O si tiene un mal hábito, digamos morderte las uñas, el recordatorio puede ser una comprensión o preocupación de que tus uñas son demasiado largas, o alguna otra sensación de nervios o preocupación. La recompensa es, por lo tanto, el alivio que conlleva cortar las uñas o tal vez la sensación familiar de seguridad asociada con este acto.

La parte crítica de cualquier hábito es recordarlo. Es difícil hacer un seguimiento de todo lo que hay que recordar, así que cuando intentes agregar algo a tu vida, no debes confiar en ti mismo para recordarlo todo el tiempo.

La mejor forma de crear un recordatorio es incluirlo como parte de tu comportamiento preexistente. Por ejemplo, si deseas leer con más frecuencia, mantén un libro al lado de tu cama y cuando te vayas a la cama, lo verás y este te recordará que debes tomarlo y leerlo. La recompensa podría ser la satisfacción de leer, especialmente terminar de leer algo o tal vez un nuevo punto de vista o un mejor vocabulario.

Entonces, esto significa que el recordatorio que elijas debe ser bueno. Así que haz una lista de las cosas que haces todos los días, esto probablemente consistirá en cosas como: ducharte; vestirte; lavar los dientes; desayunar; ir al baño, etc.

Luego, haz una lista de las cosas que te suceden todos los días, tales como: recibir una notificación en tu teléfono; quedarte atrapado en el tráfico; terminar de escuchar una canción; la puesta de sol y demás.

De esta manera tendrás una larga lista de recordatorios de cosas. Si tu objetivo es hacer más ejercicio, puedes comenzar en grande y apuntar ir al gimnasio todas las mañanas después de cepillarte los dientes. O si es pequeño, puede hacer flexiones cada vez que recibes una notificación.

Elegir el hábito correcto

Los objetivos de la vida no son lo mismo que los hábitos. Es fácil emocionarse y decidir que deseas realizar cambios masivos en tu vida. Queremos ganar más, hacer más y ser más inmediatos. Pero las personas que cambian su vida por completo en unos pocos meses son raras y aún más raras son las que lo hacen con un efecto duradero.

Si quieres hacer un cambio duradero en tu vida, entonces es mejor comenzar desde cero y construir a partir de ahí. Al principio, el rendimiento no importa; hacerlo con regularidad es lo más importante.

Qué tan pequeño depende de ti, pero una de las razones principales por la cual las personas fracasan con un nuevo proyecto es porque establecen la barra inicial demasiado alta. Así que haz que tu objetivo sea lo más pequeño posible. Si no puedes decidir cuál debe ser tu primer paso, hazte esta pregunta: '¿Cómo puedo hacer que este nuevo comportamiento sea tan fácil de hacer que no pueda decir que no?'

La Recompensa

Está muy bien recordar las buenas conductas, pero en cualquier caso no continuarán por mucho tiempo si no se sienten bien o no tienen una recompensa. La recompensa puede ser tan simple como felicitarte, permitirte apreciar el buen trabajo que hiciste, o algo más sustancial, como una buena comida.

Sin embargo, con mayor frecuencia, la recompensa será un objetivo a más largo plazo: más inteligencia, mejor comprensión, una nueva habilidad, un cuerpo más en forma. Por lo tanto, a veces puede valer la pena premiarte de alguna manera para ayudar a desarrollar el hábito al comienzo.

Los hábitos se suman a una rutina

Poco a poco, día a día, estos pequeños cambios se sumarán a nuevos comportamientos que definirán cada vez más quién eres y qué haces.

¿Pero cómo sería entonces una rutina diaria exitosa?

Las rutinas diarias de algunas de las personas más exitosas del mundo

Una forma simple de decidir cuáles son las cosas "correctas" que hacen tu día es comparar tu propio horario personal con algunas de las grandes personas del pasado. ¿Qué hicieron estas personas que los hicieron tan exitosos?

 

Ludwig van Beethoven, pianista y compositor alemán:

·       6:00 a.m., Despierta, desayuno

·       6:30 a.m., Trabajo en la música

·       2:00 p.m. Almuerzo

·       3:30 p.m., Ejercicio por una hora

·       4:30 p.m. Relajación

·       9:00 p.m. Sueño

 

Benjamín Franklin, erudito estadounidense:

·       5:00 a.m., Despierta, ducha, ora, organiza el día, desayuna

·        8:00 a.m., Trabajo

·       12:00 m. Leer, almorzar

·       2:00 p.m. Trabajo

·       6:00 p.m. Ducha, cena, relajación, pasar tiempo con amigos, revisa el trabajo del día

·       10 p.m. Dormir

Nota: Franklin también se preguntaba a sí mismo cada mañana: "¿Qué puedo hacer hoy?" Y cada noche, "¿Qué bueno he hecho hoy?"

 

Charles Darwin, científico británico:

·       7 :00 a.m., Despierta, caminata corta

·       7:30 a.m. Desayuno

·       8:00 a.m.Trabajo

·        9:30 a.m. Leer el correo

·        10:30 a.m. Trabajo

·       12:00 m Ejercicio (generalmente una caminata)

·       12:30 p.m., Almuerzo

·        1:00 p.m. Leer el periódico

·       2:00 p.m. Responder a las cartas

·        3:00 p.m. Siesta

·       4:00 p.m. Caminata

·       4:30 p.m. Trabajo

·       5:30 p.m. Relajación, leer

·       7:00 p.m. Cena

·       8:00 p.m. Pasar tiempo con la familia

·       9:00 p.m Lectura para el trabajo

·       10:00 p.m. Recostarse en la cama "resolviendo problemas"

·       12:00 a.m. Dormir

 

      Pablo Picasso, artista español:

·       11:00 a.m. Despierta, come, se relaja

·       3:00 p.m, Trabajo creativo

·       10 :00 p.m. Comer, relajarse

·       11:30 p.m. Continuar el trabajo creativo

·       3:00 a.m. Dormir

 

     Honoré de Balzac, escritor francés:

·       1:00 a.m., Despierta, comienza a escribir

·       8:00 a.m. Siesta

·       9:30 a.m. Continúa escribiendo con la ayuda de hasta 50 cafés negros por día

·       4:00 p.m. Ejercicio

·       4:30 p.m. Baño, luego encuentro con amigos

·       6:00 p.m. Dormir

 

     Sigmund Freud, médico y psicólogo austríaco:

·       7:00 a.m.Despierta, desayuna, afeita la barba

·        8:00 a.m. Trata a los pacientes

·       12:00 m. Descanso

·       1:00 p.m. Almuerzo

·       2:00 p.m. Camina por Viena ”a gran velocidad”

·       3:00 p.m. Consultas y más tratamiento a pacientes

·       9:00 p.m. Cena, tiempo con la familia

·       10:30 p.m. Lectura, redacción para revistas

·       1:00 a.m. Duerme

 

Si eres más una persona visual, aquí tienes una tabla: 

Azul: sueño; Rojo: trabajo creativo; Verde:trabajo de dïa/administración; Amarillo: comida / ocio; Púrpura: ejercicio; Gris: otro

HábitosDiarios

Por supuesto, hay algunas cosas que destacar con esta selección de personas exitosas. Por un lado, estas rutinas no son particularmente modernas. Picasso es el más reciente de estos y murió en 1973. Esto significa que estas personas nunca tuvieron acceso a Internet, o a los teléfonos móviles,  inclusive a la televisión, en la forma en que hoy somos constantemente bombardeados por la información y nuestra atención es demandada.

Parte de la razón para esto es que mientras las personas exitosas modernas responderán preguntas en general sobre cómo se estructura su día, rara vez entrarán en detalles sobre la estructura de este.

En parte tal vez esto se deba a que el éxito en el mundo moderno está menos definido por una sola actividad de trabajo, pero más por el movimiento de múltiples actividades a la vez. Por ejemplo, Jeff Bezos y Elon Musk han respondido recientemente preguntas sobre sus rutinas, y sus respuestas sugieren que no hay dos días iguales. Incluso Dwayne 'La Roca' Johnson, que es más un tipo creativo, es silencioso en la estructura de sus días, con excepción de su prodigiosa ética de trabajo en el gimnasio. Aunque, por supuesto, también puede ser simplemente secreto.

También es importante destacar que una rutina diaria depende en gran medida de la elección de carrera y los gustos personales en general. El sueño es un gusto muy obvio. La cantidad de sueño que uno necesita depende mucho del tipo de personalidad, así como la hora en la que uno se acuesta y cuando uno se despierta. Arriba, Balzac se destaca en su irregularidad, durmiendo durante la tarde y parte del día, y sobre todo trabajando toda la noche.

De lo contrario, siempre habrá diferencias dependiendo si tus objetivos son artísticos, centrados en los negocio, políticos o cualquiera que sea tu preferencia.

Sin embargo, hay algunas similitudes que podemos notar solo en estas pocas rutinas diarias. Por un lado, tienen una rutina. Estas personas geniales solían acostarse a la misma hora todos los días y se despertaban a la misma hora todos los días. Hicieron tiempo para las comidas y el ejercicio (principalmente) cada día y trabajaron largas horas enfocados e involucrados.

Muchos de ellos dedicaron tiempo para el aseo personal y la familia, y también mantuvieron un tiempo de relajación. Muchas de estas ideas seguirán siendo las mismas a pesar de los tiempos cambiantes.

Lo que también debes tener en cuenta cuando trates de crear tus propios hábitos diarios es que estos sean apropiados para ti. Estos son hábitos de la gente exitosa (y ya adulta),  y aunque indudablemente parte de su éxito es el resultado de tener una fuerte ética de trabajo y una rutina diaria, no debes sentir la necesidad de borrar mucho de lo que ya tienes en tu vida para hacer espacio para otras cosas. Es más acerca de un desarrollo de hábitos preexistentes que puedas tener.

Ciertamente, todos tenemos hábitos que podríamos eliminar de nuestra vida, pero cambiar tu vida es más un proceso que una acción inmediata. Por lo tanto, dedica más tiempo al trabajo, establece horas para dormir, haz ejercicio todos los días, dúchate y prepárate cada día y dedica algo de tiempo para la familia y para la relajación. Pero también ten tiempo para amigos, para explorar, tiempo para Internet, tiempo para el entretenimiento y todos los otros hábitos que llenan la vida moderna. Lo importante es no dejar que estas cosas tomen tiempo de las cosas realmente importantes que tienen que hacerse.

El paso a paso de una rutina diaria

Como hemos visto, los hábitos diarios que eliges dependen completamente de ti y de tus preferencias. Dicho esto, aquí hay un ejemplo de una rutina diaria para alguien en la universidad (o alguien que se prepara para esto). Pero por supuesto, si sientes la necesidad de intercambiar algunas de estas cosas o cambiar el horario para que tu sueño sea más apropiado, entonces hazlo.

Un ejemplo de la rutina diaria de un estudiante universitario:

·       7:30 a.m. Despertar, ducha

·       8:00 a.m. Desayuno

·       9:00 a.m. Estudio

·       11:30 a.m.Trabaja creativamente

·       12:30 p.m. Almuerzo

·       1:00 p.m. Estudio

·       2:30 p.m. Trabajo

·       5:30 p.m. Gimnasio / Ejercicio

·       7:00 p.m. Cena

·       8:00 p.m. Pasar tiempo con familiares / amigos

·       9:00 p.m Relax

·       10 :00 p.m. Dormir

Con los tres factores en mente para construir un nuevo hábito: recordatorio, rutina y recompensa, un cronograma como este se puede construir fácilmente.

Por ejemplo, puedes desarrollar un hábito de ejercicio prometiéndose primero hacer 10 flexiones de brazos, luego la semana siguiente 20, luego 30 y así sucesivamente. Si continúas de esta manera, este pequeño hábito determinará quién eres.

Esto no es un proceso fácil o rápido. Requiere dedicación y trabajo cada día. Pero después de unas semanas, y luego meses, verás que tu vida mejorará constantemente y te convertirás en la persona que siempre soñaste que podrías ser. Solo tienes que seguir el plan.